{"id":1354,"date":"2016-03-27T18:44:17","date_gmt":"2016-03-27T18:44:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.galianoart.com\/?p=1354"},"modified":"2016-03-27T18:44:17","modified_gmt":"2016-03-27T18:44:17","slug":"el-enigma-de-lucia-palladi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galianoart.com\/?p=1354","title":{"rendered":"El enigma de Luc\u00eda Palladi"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"http:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/LUCIA-PALLADI-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1355\" src=\"http:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/LUCIA-PALLADI-2-204x300.jpg\" alt=\"LUCIA PALLADI 2\" width=\"204\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/LUCIA-PALLADI-2-204x300.jpg 204w, https:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/LUCIA-PALLADI-2-102x150.jpg 102w, https:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/LUCIA-PALLADI-2.jpg 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><\/a>O c\u00f3mo la Marquesa de Bedmar termin\u00f3 reposando en Sig\u00fcenza.<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que los turistas abandonan el templo, el clavero de la catedral de Sig\u00fcenza cierra como de costumbre la sala que atesora la joya de las esculturas funerarias del g\u00f3tico tard\u00edo europeo. Mientras gira la llave hueca de hierro forjado, los rebotes del sonido de la cancela le acompa\u00f1an en su habitual reflexi\u00f3n, contemplando, una vez m\u00e1s, la losa situada a la entrada de la capilla de los V\u00e1zquez de Arce. Su labor rutinaria no le impide seguir pensando en qui\u00e9n y porqu\u00e9 yace bajo esa tumba por la que, como si fuera un felpudo de m\u00e1rmol, pasan y pisan miles de visitantes ignorando su presencia, sin atender ni entender que posan, a\u00fan fugazmente, sobre una historia de amor -o desamor- y un enigma irresuelto. En las letras desgastadas por las suelas inconscientes, se puede leer:<\/p>\n<p>\u201cYace la Sra. D.\u00aa Luc\u00eda Palladi. Nacida en Viena el 27 de agosto de 1813. Fallecida en Par\u00eds el 19 de septiembre de 1863\u00bb.<\/p>\n<p><em>La Muerta, <\/em>as\u00ed la llamaba el duque de Rivas por su extrema palidez. Su amante plat\u00f3nico, Juan Valera y Alcal\u00e1 Galiano, huy\u00f3 del esperpento y opt\u00f3 por referirse a ella con un sobrenombre mucho m\u00e1s evocador: <em>la dama Griega<\/em>, tal vez por los conocimientos que la pretendida ten\u00eda sobre la cultura helena. Hablamos de Luc\u00eda Palladi Callimachi, marquesa de Bedmar, unida en infeliz matrimonio con don Manuel Antonio de Acu\u00f1a y Dewitte, d\u00e9cimo marqu\u00e9s de Bedmar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Moldava de origen, y tras un primer matrimonio con un pr\u00edncipe rumano, Nicol\u00e1s Cantacuz\u00e8ne, se cas\u00f3 en segundas nupcias con el noble espa\u00f1ol. Ambos matrimonios, adem\u00e1s de dejar el fruto de un hijo en cada uno de ellos, fueron ef\u00edmeros. En el primero enviud\u00f3 tempranamente, en el segundo con la misma celeridad vivieron separados hasta el fallecimiento de ella.<\/p>\n<p>Tras la separaci\u00f3n de facto, nuestra protagonista fue a recuperarse a N\u00e1poles. Conocida en ambientes diplom\u00e1ticos por su cultura universal \u2013se dec\u00eda que su marido, Acu\u00f1a, hab\u00eda tenido un romance amoroso con la misma Reina Isabel II-, all\u00ed se granje\u00f3 la amistad con un joven que a la postre ser\u00eda mas conocido por sus novelas que por sus trabajos en las embajadas, Juan Valera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De aqu\u00e9lla \u00e9poca son sus versos \u201cA Luc\u00eda\u201d(1): <em>\u201cSpander prodiga amor, vita, bellezza;\/ tu dei cantar in questo nobil lido. \/ Alma non \u00e8, ch\u00e0ssi crudel e duras,\/ Non senta al ascoltarti tenerezza,\/ Non ti saluti con amante grido\u201d. (Repartir amor y belleza;\/ tu has de cantar en esta noble costa\/ No hay alma sino cruel y dura\/ Que no sienta al escucharte ternura\/ Que no te aclame con amante grito.)<\/em><\/p>\n<p>Entre ambos surgi\u00f3 una apasionada relaci\u00f3n sentimental que la Marquesa limit\u00f3 al terreno de lo plat\u00f3nico. Tal vez por su madurez y experiencia, dos matrimonios rotos, por la diferencia de edad, ella era bastante mayor que \u00e9l, o por la desaforada pasi\u00f3n que mostraba el entonces diplom\u00e1tico y que luego contrastar\u00eda en un agitado y f\u00e9rvido historial (siendo embajador en Washington, ya mayorcito, mantuvo una ardiente aventura con la hija del secretario de Estado norteamericano, una tal Katherine C. Bayard; la pobre termin\u00f3 suicid\u00e1ndose). El caso es que en la relaci\u00f3n que nos ocupa la llama de la pasi\u00f3n termin\u00f3 apag\u00e1ndose en pocos a\u00f1os, aunque el autor de <em>Pepita Jim\u00e9nez <\/em>ni escondi\u00f3 ni neg\u00f3 nunca su enamoramiento juvenil.<\/p>\n<p>En un interesant\u00edsimo documento publicado en la revista A\u00f1il, el escritor seguntino Jos\u00e9 Esteban (2) profundiza en la tormentosa relaci\u00f3n del joven poeta que ve en su amada la serenidad e inteligencia que cultivan su tierno esp\u00edritu. En su art\u00edculo cita expresamente: \u201c\u2026 a la entrada de la famosa cripta, una humilde losa en el suelo reza as\u00ed: \u201cAqu\u00ed yace Luc\u00eda Palladi, marquesa de Bedmar\u201d.\u201d No es exacto, pues en la losa, con anterioridad al nombre de Luc\u00eda figura el de su marido, Antonio Manuel de Acu\u00f1a y Dewitte, para que, despu\u00e9s del de ambos, figure la leyenda \u201cMarqueses de Bedmar de Escalona\u201d. El dato aunque lo parezca no es balad\u00ed, como luego veremos. Esteban aporta, eso s\u00ed, numerosos versos y varias ep\u00edstolas recopiladas por el pol\u00edtico Manuel Aza\u00f1a, gran estudioso del escritor. Nuestro paisano deja en el aire algunas cuestiones, cu\u00e1ndo y d\u00f3nde muri\u00f3 \u2013lo supongo un lapsus, pues en la losa figuran los datos: Par\u00eds, 19 de septiembre de 1863, con ya cumplidos los 50 a\u00f1os-, porqu\u00e9 sus restos descansan en la capilla de Los Arce y la vinculaci\u00f3n con el Marquesado de Bedmar. Algo que tampoco resuelve el mismo Manuel P\u00e9rez Villamil, uno de los mayores conocedores de la Catedral.<\/p>\n<p>El historiador y profesor de Arte Jos\u00e9 Mar\u00eda de Azc\u00e1rate (3), en un minucioso tratado sobre la capilla de los Arce, enumerando todas las sepulturas que all\u00ed reposan, tampoco menciona la que aqu\u00ed nos interesa.<\/p>\n<p>Es Juan Antonio Mart\u00ednez G\u00f3mez-Gordo (4) el que m\u00e1s luz arroja en la relaci\u00f3n de los V\u00e1zquez de Arce con los Bedmar, sin duda nexo en las razones de que la misteriosa sepultura repose en nuestra Catedral y en la capilla tambi\u00e9n conocida por la de San Juan y Santa Catalina. En su magn\u00edfico trabajo publicado en los Anales Seguntinos, n\u00famero 10 (5), ya advierte que \u201cla denominada \u201cCasa del Doncel\u201d, prototipo del g\u00f3tico seguntino en la plazuela de San Vicente, ha sido conocida durante muchos a\u00f1os como Palacio de los marqueses de Bedmar\u201d. A partir de ah\u00ed detalla con abundante informaci\u00f3n los sucesivos herederos a lo largo de los \u00faltimos cinco siglos de \u201cla casa solariega y posesiones en tierras de Sig\u00fcenza como el patronato de la citada capilla-pante\u00f3n familiar\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de citar las sucesivas casas y sus respectivos linajes, llega a la de Acu\u00f1a, la que nos interesa, pues a ella perteneci\u00f3 el segundo esposo de Luc\u00eda Palladi, el ya citado Manuel Antonio de Acu\u00f1a y Dewitte, d\u00e1ndole el t\u00edtulo consorte que luce en su sepultura. Tal y como apunta el entonces nuestro Cronista Oficial, el marqu\u00e9s de Acu\u00f1a, despu\u00e9s de enviudar de la <em>dama Griega<\/em>, \u201ccas\u00f3 con D\u00aa Carolina Mont\u00fafar y Garc\u00eda Infante, Dama de S.M. D\u00aa Cristina \u2013Reina regente-, de D\u00aa Mar\u00eda de las Mercedes y de D\u00aa Isabel II, como reza su l\u00e1pida sepulcral en la capilla del Doncel. D. Manuel, fallecido en Madrid el 16 de mayo de 1883, est\u00e1 enterrado a los pies del sepulcro del Doncel, junto a su hijo Rodrigo, fallecido sin descendencia antes que \u00e9l, y al lado de su segunda esposa Carolina\u201d.<\/p>\n<p>Lo curioso es que G\u00f3mez-Gordo, si bien cita a Luc\u00eda Palladi como primera esposa de Manuel Antonio de Acu\u00f1a, no llega a rese\u00f1ar que est\u00e9 enterrada en la capilla de los Arce. Tampoco lo hace P\u00e9rez Villamil en su necrol\u00f3gica publicada en la \u201cIlustraci\u00f3n Espa\u00f1ola\u201d, que refiri\u00e9ndose al Marqu\u00e9s de Bedmar, y por haber muerto sin sucesi\u00f3n, \u201ctermin\u00f3 la l\u00ednea directa de esta noble casa\u2026 Est\u00e1 sepultado en la capilla de los Arce para que se complete la representaci\u00f3n de la familia\u2026, desde los caudillos de la Reconquista hasta el marqu\u00e9s liberal-conservador\u201d. G\u00f3mez- Gordo termina recogiendo la publicaci\u00f3n en el Eco Seguntino de las honras f\u00fanebres por el alma de D\u00aa Carolina \u2013segunda esposa del Marqu\u00e9s-, celebradas en Sig\u00fcenza el 21 de abril de 1891. Pero no consta ninguna por las de Luc\u00eda Palladi.<\/p>\n<p>A tenor de lo expuesto, no cabe duda de que la primera y segunda mujer descansan junto a su marido en el mismo pante\u00f3n del marquesado de Bedmar, actual titular del patronato de los Arce, hoy por la estirpe Heredia y Halc\u00f3n. Los restos de Manuel Antonio de Acu\u00f1a y Dewitte, de sepultarse tras su fallecimiento en esa capilla, y los del resto de su familia, segunda esposa e hijo, descansan all\u00ed desde finales del XIX. Lo que no sabemos es si la silenciada Luc\u00eda Palladi fue all\u00ed enterrada entonces o si fue \u201cperdonada\u201d posteriormente por los herederos del Marqu\u00e9s, no en vano era la madre de su hijo Rodrigo. Por eso los nombres de los esposos aparecen juntos antes del t\u00edtulo de ambos, \u201cMarqueses de Bedmar y Escalona\u201d, tal y como coment\u00e1bamos con anterioridad. No olvidemos que el marqu\u00e9s sobrevive a su primera mujer y al hijo de ambos. Sorprende que la segunda esposa de Acu\u00f1a, fallecida despu\u00e9s, tambi\u00e9n comparta sepultura. \u00bfQui\u00e9n lo decidi\u00f3? O tal vez, Juan Valera, que sobrevivi\u00f3 a Acu\u00f1a, y hombre de gran influencia al final de sus d\u00edas (fue diputado, secretario del Congreso y embajador en las capitales m\u00e1s influyentes del mundo), se encargara de todo. Como el propio Aza\u00f1a recoge en su <em>Estudios sobre Don Juan Valera<\/em>: \u2026\u201dcuatro a\u00f1os despu\u00e9s (de su separaci\u00f3n) escrib\u00eda: \u201cla persona que yo m\u00e1s he querido en el mundo\u201d, refiri\u00e9ndose a la enterrada en Sig\u00fcenza\u201d. Pero esto es una mera conjetura para poner fin a una incomprendida historia de amor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1.- &#8211; JES\u00daS C. CONTRERAS. <strong>Valera D. Juan. Su perfil ignorado y algunas cartas in\u00e9ditas.<\/strong> Editorial Vision Net.<\/p>\n<p>2.- JOSE M\u00aa DE AZCARATE RISTORI. <strong>Maestro Sebasti\u00e1n de Toledo y el Doncel de Sig\u00fcenza.<\/strong> (1974).<\/p>\n<p>3.- JOS\u00c9 ESTEBAN. <strong>\u00bfQui\u00e9n fue Luc\u00eda Palladi, Marquesa de Bedmar?<\/strong> (Revista A\u00f1il, n\u00fam. 22, Cuadernos de Castilla La Mancha., Primavera (2001).<\/p>\n<p>4.- JUAN A. MART\u00cdNEZ G\u00d3MEZ-GORDO. <strong>El Marquesado de Bedmar y los Arce de Sig\u00fcenza<\/strong>. Anales Seguntinos. N\u00ba 10 (1994)<\/p>\n<p>5.- Agradecimiento a la Fundaci\u00f3n Mart\u00ednez G\u00f3mez-Gordo y en especial a Rosal\u00eda Mart\u00ednez Taboada por la agilidad en facilitarme la documentaci\u00f3n sobre el trabajo de su padre.<\/p>\n<p><em><strong>Emilio Fern\u00e1ndez-Galiano<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>O c\u00f3mo la Marquesa de Bedmar termin\u00f3 reposando en Sig\u00fcenza. Despu\u00e9s de que los turistas abandonan el templo, el clavero de la catedral de Sig\u00fcenza cierra como de costumbre la sala que atesora la joya de las esculturas funerarias del g\u00f3tico tard\u00edo europeo. 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