{"id":1506,"date":"2016-10-21T22:32:48","date_gmt":"2016-10-21T22:32:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.galianoart.com\/?p=1506"},"modified":"2017-02-13T22:33:22","modified_gmt":"2017-02-13T22:33:22","slug":"esencia-de-la-virtud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.galianoart.com\/?p=1506","title":{"rendered":"ESENCIA DE LA VIRTUD"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/unamun_4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1508 size-medium\" src=\"http:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/unamun_4-300x191.jpg\" alt=\"unamun_4\" width=\"300\" height=\"191\" srcset=\"https:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/unamun_4-300x191.jpg 300w, https:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/unamun_4-235x150.jpg 235w, https:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/unamun_4-150x95.jpg 150w, https:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/unamun_4-318x201.jpg 318w, https:\/\/www.galianoart.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/unamun_4.jpg 555w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u00a0\u00a0En una de esas sobremesas de cualquier viernes donde se acaba acariciando el vidrio de los vasos, ensalc\u00e9 las virtudes de un buen amigo, ese d\u00eda ausente, enumerando algunas de ellas y encabezadas por la de la generosidad. Uno de los comensales no pudo contenerse e interrumpi\u00f3 mi semblanza con un lac\u00f3nico, \u201cs\u00ed, pero es demasiado generoso\u201d. Adem\u00e1s de interrumpir una buena oda, adem\u00e1s de que su sentencia le condenaba a \u00e9l precisamente por no lucir las virtudes del ausente, ante sus propias carencias, lo que me silenci\u00f3 en un buen rato fue el reflexionar de c\u00f3mo se puede graduar, medir o limitar una virtud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfSe puede decir de alguien que es demasiado generoso? \u00bfDemasiado solidario? \u00bfDemasiado honrado, prudente o leal? \u00bfDemasiado bueno? Precisamente con esta \u00faltima virtud se abusa con un irresistible dicho por el cual se es demasiado bueno hasta terminar siendo tonto. Como el inoportuno comensal antes aludido, que carec\u00eda de generosidad y por eso denunciaba a quien la ten\u00eda, el que piensa en que la bondad termina en la estulticia es que carece de la primera y empieza a hacer m\u00e9ritos para lucir la segunda. Claro que, como les digo a mis alumnos de la universidad al hablar de los Cl\u00e1sicos, y como dec\u00eda Plat\u00f3n, para poseer una virtud hace falta tener conocimiento, en una referencia intelectual de su maestro S\u00f3crates.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es cierto que hay gente que mezcla virtudes y defectos con dones o \u201cfalta de dones\u201d, aqu\u00e9llos con los que la naturaleza nos obsequia. Se nace inteligente como se nace alto y guapo, y nos siempre esos dones confluyen; anda que no hay guapos medio tontos. Se nace artista como el que nace orador, futbolista o funambulista. Tan cierto como que son dones que hay que cultivar con la virtud para terminar desarroll\u00e1ndolos. De la misma forma que los hay que nacen feos, sin coordinaci\u00f3n, sin o\u00eddo ni pericia alguna, si bien gracias a determinadas virtudes pueden terminar convirtiendo su \u201cfalta de dones\u201d en m\u00e9ritos propios hasta convertirlos en su propia virtud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El don de la inteligencia es unos de los m\u00e1s envidiados pues en s\u00ed mismo dirige el desarrollo de muchas de las virtudes. En este sentido la mayor\u00eda de las personas a las que considero inteligentes me terminan pareciendo muy buenas personas, rompiendo el dicho popular. A veces el destino de esa inteligencia es torticero, enrevesado y maquiav\u00e9lico, convirtiendo a esos seres inteligentes en personas ciertamente malvadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A cuento de la inteligencia, se ha recordado \u00faltimamente con bastante repercusi\u00f3n medi\u00e1tica el incidente de don Miguel de Unamuno en la Universidad de Salamanca, un 12 de octubre del a\u00f1o 1936. El fil\u00f3sofo hab\u00eda asumido con inquietante calma el alzamiento de los sublevados ante la desesperada y alocada deriva de la II Rep\u00fablica. Pero en el paraninfo tuvo que soportar el asedio de los exaltados a la sombra de un Mill\u00e1n Astray con su \u00a1muera la inteligencia!. S\u00f3lo un conocedor de los Cl\u00e1sicos como don Miguel pod\u00eda desmoronarse ante tama\u00f1o desprop\u00f3sito \u2013de hecho, muri\u00f3 de pena, en teor\u00eda intoxicado por un brasero de su mesa camilla, apenas tres meses despu\u00e9s-. El pasado mi\u00e9rcoles ha ocurrido algo parecido en la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid ante la imposible conferencia de Felipe Gonz\u00e1lez. Los mismos perros con distintos collares. Los que en el 36 brazo en alto vilipendiaron a Unamuno en Salamanca, les mueve los mismo que a los que han reventado la conferencia de Felipe Gonz\u00e1lez en la Aut\u00f3noma: \u201c\u00a1muera la inteligencia!\u201d. Dos templos de la sabidur\u00eda y la tolerancia convertidos en sendos circos romanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No son casuales las constantes referencias hist\u00f3ricas a las que se recurren en los tiempos actuales, compar\u00e1ndolos con nuestro pasado m\u00e1s reciente. Escuchar a Pablo Iglesias agitando a las masas provoca escalofr\u00edos, adem\u00e1s de otro tipo de consecuencias como la ocurrida en la Universidad Aut\u00f3noma. No le vendr\u00eda mal, en su condici\u00f3n de \u201cuniversitario\u201d, releer nuestra propia Historia y saber sacar conclusiones. Pero para eso, adem\u00e1s de inteligencia, se precisa la m\u00e1s importante de las virtudes: la humildad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0En una de esas sobremesas de cualquier viernes donde se acaba acariciando el vidrio de los vasos, ensalc\u00e9 las virtudes de un buen amigo, ese d\u00eda ausente, enumerando algunas de ellas y encabezadas por la de la generosidad. 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